MBA Director Ejecutivo Socio CCN - Lee Hecht Harrison
El poder de la elección

Elegir es la clave para lograr el éxito, en todos los ámbitos de nuestra vida pero especialmente en nuestra carrera. Como mujeres es habitual que la sociedad nos lleve a vivir una vida programada y nos obligue a cumplir con responsabilidades “asignadas” de acuerdo a los distintos roles que debemos asumir. No obstante, es importante recordar y recordarnos que las mujeres tenemos la capacidad y la posibilidad de elegir nuestro destino. Y de cumplir con nuestro propósito.

Para lograr vivir una vida basada en la elección y no responder de manera “automática“, debemos ser conscientes de qué es lo que aspiramos en nuestra carrera, hacia dónde queremos llegar, cuáles son las mejores decisiones que debemos tomar y qué acciones pueden apoyar estas decisiones para lograr nuestra meta.

En mi experiencia asesorando mujeres, he aprendido que es muy importante anticipar cuáles son los obstáculos que pueden aparecer durante este recorrido hacia su meta y que muchas veces nos desvían del camino, postergando nuestro sueño sin haber tomado una decisión de manera consciente, simplemente respondiendo a expectativas que no son propias, a modelos mentales o creencias ya establecidas como patrones de conducta habituales pero que no son fruto de una verdadera elección.

A través del sistema de creencias de cada uno de nosotros damos significado y coherencia a nuestro modelo del mundo y a nuestro lugar en él. Cuestionar una de nuestras creencias puede desestabilizar todo el sistema , incluyendo a las personas más queridas que nos rodean. Esta es la razón por la que en ocasiones podemos mostrarnos reacias a modificar alguna de nuestras creencias, siendo una de las grandes barreras para seguir avanzando hacia el cumplimiento de nuestras principales metas o postergar lo que en algún momento habíamos anhelado para nuestro futuro.

Las creencias surgen a partir de lo que nos han dicho, de lo que hemos vivido, son nuestras maneras de ser pero en verdad vienen más de otras personas que han influido en nosotros que de nosotros mismos.

Las creencias o esquemas mentales muchas veces limitan nuestra visión y no nos permiten avanzar en nuestra carrera y sobreviven a través de los años, sobrepasan culturas y generaciones, justificando su existencia y limitando nuestro avance como mujeres a planos más destacados y contribuciones más altas en las organizaciones.

Las organizaciones cada vez más invierten en programas de diversidad e inclusión, siendo el tema de las mujeres uno de los prioritarios; aunque de las personas que ingresan en una compañía, la mayoría son mujeres, muy pocas logran avanzar hacia contribuciones más estratégicas. Es indiscutible que las organizaciones tienen que crecer mucho más en temas de igualdad de género y es importante apoyar estas iniciativas desde nuestro rol como mujeres, tomando el control de nuestras vidas y haciéndonos cargo del diseño de nuestras carreras. La mejor contribución que cada una de nosotras puede hacer para lograr mayor igualdad de género en nuestro ámbito es tomar decisiones basadas en elecciones conscientes.

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